La amenaza de Trump la semana pasada de imponer aranceles del 50 por ciento a las exportaciones brasileñas como forma de salvar a su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro, de un posible encarcelamiento, ha reorganizado el panorama político de Brasil, dando al presidente Luiz Inácio Lula da Silva un impulso inesperado. Con Trump y sus aranceles motivados políticamente, Lula tiene ahora un mensaje claro: no retrocederemos ante un abusador. Su postura está suscitando elogios en la prensa…