
«Hola, me llamo Clara, pero no necesito ninguna yema para molar un huevo». La carta de presentación de la actriz en Instagram es toda una declaración de intenciones ante sus cinco millones y medio de followers. Esa pizca de sal que le echa a la vida -y al huevo, imaginamos- no es postureo para ella: «El sentido del humor es lo que te ayuda a relativizar, una estrategia perfecta». Lo que predica en el mundo virtual lo lleva a la práctica en el real, confirmado, porque Clara, Pamplona, 2002…