Mientras los dirigentes de China, Rusia y Corea del Norte se reunían para un gran desfile militar en Pekín, el presidente Donald Trump se esforzó el miércoles por restar importancia a la sorprendente muestra de solidaridad entre los adversarios de Estados Unidos. En declaraciones desde el Despacho Oval, Trump elogió el desfile y lo calificó de “hermoso” y “muy, muy impresionante”. “Comprendí la razón por la que lo hacían, y esperaban que yo estuviera mirando, y yo estaba mirando”, dijo Trump a los periodistas