El CZT de la máquina, instalada en el hospital en agosto, fue fabricado por Kromek, una empresa británica, y una de las pocas del mundo que puede fabricarlo. Puede que nunca hayas oído hablar de él, pero -en palabras de Wechalekar- está provocando una «revolución» en la imagenología médica. El maravilloso material tiene además muchos otros usos, como en telescopios de rayos X, detectores de radiación y escáneres de seguridad aeroportuaria. Y es cada vez más solicitado.