En 2006, los supermercados representaban 62,4% de todos los alimentos vendidos a los consumidores en el país. Para 2014, esta cifra se redujo 48,2%, debido a la diversificación de los lugares donde se compran este tipo de artículos. Sin embargo, actualmente, este tipo de establecimientos siguen teniendo la mayor cuota de mercado: al cierre de 2024, se quedaron con poco más del 53% del sector (que mueve US$ 29.700 millones al año), lo que pone de relieve su dominio.