Shhhh. Tengo un pequeño secreto que quiero compartir contigo. Verás, yo solía ser un corredor bastante rápido. De hecho, hace 30 años gané el maratón de Boston. Y entre quienes lo hemos ganado hay una especie de código no escrito: un honor compartido, una dureza a prueba de todo, casi una filosofía de vida basada en que “el dolor es mi amigo”, que nos sentimos obligados a mantener. Ahora bien, sobre ese secreto… No me gustaría que nadie pensara que me he ablandado ni nada por el estilo, pero…