La historia de cómo Norton Maza llegó a representar a Chile en la Bienal de Venecia empezó fortuitamente. Un coleccionista argentino le escribió para comentarle que había recibido una obra suya y aprovechó de hacerle una pregunta que cambiaría el trabajo del artista en los próximos meses: “¿Vas a participar en la Bienal?”. En ese momento, Maza no tenía ni idea de qué le estaba hablando el trasandino: “¿Qué Bienal?”. “La de Venecia”, le aclaró y le explicó que un amigo suyo había postulado por Argentina…