Joesley Batista, copropietario de un extenso imperio empresarial de la mano de la gigante procesadora de carne JBS NV, se está posicionando como un intermediario entre las tensiones políticas del gobierno de Donald Trump y el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Esto en el contexto de las amenazas de invasión terrestre al país caribeño por parte del presidente estadounidense y con el líder chavista prolongando el plazo que le habrían dado para renunciar al poder.