El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, confirmó la noche de este miércoles en un nuevo balance que la cifra de víctimas fatales por los incendios en las regiones de Ñuble y Biobío aumentó a 21 personas, luego de que se reportara un nuevo fallecimiento en Lirquén. El Servicio Médico Legal ha logrado identificar a 11 de las víctimas. Hasta ayer se contabilizaron 20.278 damnificados, 817 viviendas destruidas, 544 personas albergadas en 14 recintos habilitados, además del despliegue de 93 aeronaves para el combate del fuego.