El Ayuntamiento de la ciudad española de Barcelona ha roto relaciones institucionales con Israel por los ataques a la población palestina, a través de una declaración institucional en la que exige «el alto el fuego inmediato y permanente» así como desbloquear la entrada de ayuda humanitaria. Además, la Ciudad Condal insta la organización de la Fira de Barcelona a que no haya pabellones del Gobierno de Israel, de empresas armamentísticas u otros sectores que se «lucran del genocidio, ocupación, apartheid y colonización del pueblo palestino».