
No hay un nombre más español que Carmen. Suena rotundo, y habla sin necesidad de palabras. Quizá por eso, cuando Antonio Banderas y Melanie Griffith tuvieron a su primera (y única) hija en común, no dudaron en poner en su pasaporte el sello más representativo de sus raíces ibéricas. «Me encanta llamarme así. Cuando pienso en Carmen, pienso en resiliencia, fuerza y empatía. Me evoca imágenes de un espíritu apasionado y una esencia poderosa que me encantaría personificar», dice segura Stella del Carmen…