La huelga de médicos franceses, iniciada el pasado lunes, continúa ganando fuerza. El domingo por la mañana, cerca de 2.500 especialistas independientes se desplazaron simbólicamente a Bruselas para denunciar la política sanitaria del Gobierno. A su juicio, ese «exilio» representa el camino que siguen cada vez más médicos que luchan por poder ejercer en Francia. Entre los manifestantes, que han decidido permanecer cinco días en la capital belga, hay cirujanos, anestesistas, ginecólogos y obstetras.