Europa comprará armas para armarse, pero ¿a quién? Tras el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, el entonces canciller alemán, Olaf Scholz, anunció un cambio de rumbo: además de la independencia energética, Alemania debería contar con una capacidad propia de seguridad y defensa más potente. Desde entonces, el país se ha ido rearmando. El proyecto de presupuesto para 2026 prevé actualmente unos gastos de defensa de unos 108.200 millones de euros.