Keira es hoy una de las muchas groenlandesas que viven en Dinamarca continental y luchan por recuperar a sus hijos después de que los servicios sociales se los llevaran. En estos casos, los bebés y los niños eran separados de sus familias tras pruebas de aptitud parental -conocidas en Dinamarca como FKU- que evaluaban si eran aptos para ser padres. En mayo de este año, el gobierno danés prohibió el uso de estas pruebas en familias groenlandesas tras décadas de críticas. Sin embargo, se siguen utilizando…