
Una vez más, Máxima de Holanda ha captado todas las miradas gracias a su extraordinaria versatilidad, al aparecer nuevamente vestida de camuflaje para participar en un exigente entrenamiento militar. La Reina ha dejado a un lado sus deslumbrantes vestidos de gala, sus impecables conjuntos y sus exquisitas joyas para entregarse, de manera literal, al barro junto a los militares de la Real Marechaussee de los Países Bajos en Harderwijk, demostrando que su elegancia puede convivir con la fuerza y la valentía…