En las redes sociales en Francia, tres palabras han proliferado desde que el primer ministro François Bayrou anunció su plan presupuestario nacional el 15 de julio: “Boicot, desobediencia y solidaridad”. Detrás del eslogan se encuentra el floreciente movimiento de protesta nacional “Bloqueemos todo” (“Bloquons tout”), que convocó una jornada de protesta el 10 de septiembre con el objetivo de paralizar todo el país. El colectivo ciudadano, que cuenta con unos 20 organizadores según el periódico francés…