El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha criticado los hechos «repulsivos» ocurridos el sábado en Budapest durante la marcha del Orgullo y ha denunciado que fue un acto a las «órdenes» de Bruselas apoyado por la oposición «títere». Lo observado el sábado fue «repulsivo y vergonzoso» y citó como ejemplos los «espectáculos de ‘drag queens’ en el escenario, hombres con tacones, panfletos sobre terapia hormonal,…». No es orgullo, sino «vergüenza», ha subrayado en redes sociales.