Ozzy Osbourne, “el Príncipe de las Tinieblas”, revolucionó el heavy metal como vocalista de Black Sabbath y se convirtió en un ícono cultural mundial. Su vida estuvo marcada por el exceso, la lucha contra las adicciones y una carrera que lo llevó a reinventarse una y otra vez. Falleció dejando un legado imborrable con más de 20 álbumes, múltiples premios Grammy y una profunda huella en la música y la cultura popular.
