En las últimas semanas, no habíamos visto a Tom Cruise y Ana de Armas juntos. Una imagen bastante asidua desde el pasado febrero, cuando saltaron las alarmas después de haber compartido cena en la noche más romántica del año. El helicóptero del actor y el helipuerto londinense donde aterriza y despega, en sus visitas a la ciudad, se habían convertido en escenario de las continuas idas y venidas de la pareja, mientras el mundo especulaba sobre su relación: ¿amigos?, ¿compañeros de proyecto?, ¿algo más?
