Hay libros que se escriben desde una historia. Otros, que son nuestra historia y dibujan un territorio. Los morenos, de Jordi Lloret Pacheco, se escribe desde el cuerpo. No desde el recuerdo épico ni la postal familiar, sino desde la olla al fuego, el pan partido en silencio, los horarios de micro, los manteles girando para disimular el tiempo. Lloret es la historia de Chile, registro que inició con “Matucana 19” y poéticamente en “Ladridos”, pero faltaba la letanía de algo completo que no se nombra y existe: mestizo, migrado, cansado, pero vivo.
