El cineasta iraní Jafar Panahi ganó la Palma de Oro en el 78º Festival de Cannes con ‘Un simple accidente’, un thriller de venganza que lanza una dura acusación contra la corrupción y la tiranía en su país natal. A sus 64 años, Panahi asistió por primera vez en quince años al certamen, tras años de restricciones. El director ya había sido premiado en Cannes con la Cámara de Oro por ‘El globo blanco’ (1995) y obtuvo el León de Oro en Venecia en 2000 por ‘El círculo’.