Se trata de un momento clave para Bolivia. El domingo 17 de agosto, casi ocho millones de bolivianos están llamados a las urnas en elecciones generales que podrían resultar en la llegada al poder de la derecha por primera vez en veinte años, en un contexto de crisis económica y de gobernabilidad. Los bolivianos se preparan a elegir su nuevo presidente y vicepresidente. También elegirán a sus congresistas, es decir 130 diputados y 36 senadores, en un país en el cual votar es obligatorio.