Durante 50 minutos, los miles de hinchas italianos que llegaron al Estadio Luigi Ferraris de Génova para disfrutar una fiesta de rugby no lo podían creer. Durante 50 minutos, Los Cóndores se plantaron de igual a igual ante una de las potencias mundiales e incluso se alcanzaron a ilusionar con dar el mayor batacazo de su historia. Pero al final, el peso específico de un rival con décadas de mayor ritmo internacional y un plantel acostumbrado a la alta competencia fue demasiado. Chile, en uno de los partidos…