Ver a Jannik Sinner en la nieve no es ninguna rareza. Antes de ser una estrella del tenis mundial, el italiano nacido en San Cándido —en pleno corazón de los Dolomitas— era un chico de montaña. Se subió a los esquíes a los tres años, y a los ocho ya era campeón nacional de slalom gigante. Su vida giraba en torno a la nieve: sus padres trabajaban en un hotel de montaña y él se pasaba los días en las pistas. Durante su infancia compitió en los torneos más importantes de Italia, sumando títulos y medallas…