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París coronó anoche a los reyes del fútbol. Uno nuevo, Ousmane Dembélé, que lo ganó casi todo con el PSG la temporada pasada; y una ya habitual, Aitana Bonmatí, la líder del Barcelona se llevó el premio a la mejor jugadora del mundo por tercera vez consecutiva. De récord. Aitana Bonmatí hizo historia. Hasta ahora, solo Michel Platini en los ochenta y Leo Messi habían ganado tres balones dorados seguidos (el argentino se llevó cuatro del tirón de 2009 a 2012).