Desde el 15 de mayo, día en el que el FC Barcelona se consagró campeón de la liga española venciendo 2-0 al Espanyol, hasta el 30 de agosto habrán pasado dos meses y medio, un lapso en el que la institución catalana se ha focalizado en sostener lo más preciado de su plantel, desmalezar algo de su plantilla y fichar nuevas contrataciones.
