El martes por la tarde, una avalancha de dimensiones importantes se soltó cerca del Furgghorn, en las afueras de Zermatt, Suiza, uno de los centros de esquí más famosos del mundo. El alud, que tenía una profundidad de casi dos metros y se extendió por varios cientos de metros, encendió las alarmas y activó un operativo de rescate urgente. Durante horas, helicópteros, rescatistas y perros entrenados recorrieron la zona temiendo que algún esquiador o snowboarder haya quedado atrapado. Por suerte…