En julio de 1715, una flota de barcos españoles zarpó de Cuba con un arsenal de monedas de oro y plata recogidas en Centroamérica y Sudamérica. Al cabo de una semana de viaje, un huracán se desvió en el camino de la flota, y todos los barcos menos uno se hundieron frente a la costa este de Florida. Algunos historiadores han calculado que se perdieron bajo las olas oro, plata y joyas por valor de 400 millones de dólares, y la zona se convirtió en el hogar de algunos de los tesoros marítimos más codiciados…