Entre 1835 y 2011 en el planeta se construyeron cerca de 7.000 represas, algunas con el fin de garantizar el uso de agua potable, y otras para generar energía eléctrica o evitar catástrofes naturales. Pero todas ellas se hicieron con un principio común: el almacenamiento de agua. Y con ello se creó un peso adicional en ciertas zonas del planeta. Un estudio publicado este mes en la revista de la Sociedad de Geofísica de EE.UU. y realizado por un grupo de investigación de…