Cuando era pequeña, Amanda Nguyen, una niña estadounidense hija de padres refugiados vietnamitas, se quedaba parada mirando el cielo y contando estrellas antes de entrar a su casa. Y es que Amanda y su madre compartían muchas veces un penoso ritual: después de hacer tiempo en la tienda de libros o la biblioteca, la mamá entraba primero para asegurarse de que el padre -un hombre abusivo y violento- estuviese de buen humor. Es posible que esta forma de buscar refugio en las estrellas fuera, en parte, lo que…