Dos funcionarios del Ministerio de Educación están acusados de montar un esquema de corrupción que les permitió acumular más de 360 millones de pesos en solo tres años. Los empleados públicos alteraron los sistemas internos de la cartera para generar y vender más de 5.500 certificados de estudios falsos a clientes, muchos de ellos extranjeros que buscaban obtener licencias de conducir. La investigación judicial revela que el tinglado también incluyó el lavado de activos: utilizaron las millonarias ganancias…