En agosto de 2024 un inédito temporal de lluvia y viento azotó la zona central de Chile, especialmente la Región Metropolitana. Las ráfagas superaron los 124 km/h y derribaron infraestrcutura esencial para las ciudades, dejando a alrededor de 2,5 millones de personas sin energía. La reposición del suministro eléctrico tardó hasta 15 días en algunas zonas. Y las empresas encargadas de reestablecer la electricidad fueron sentadas en el banquillo de los acusados por la ciudadanía. Como consecuencia, la Super