Dicen que el ingenio de la delincuencia no tiene límites y así lo demuestra el insólito modus operandi que utilizó un ladrón en la comuna de Santa Juana, región del Biobío. El antisocial no encontró nada mejor que disfrazarse de monja. La cámara de seguridad de la vivienda muestra cómo la «religiosa» entra sigilosamente al antejardín y se acerca a la leña que está apilada en el lugar. Allí, levanta sin mayor problema el tablón de 40 kilos y se lo lleva como si nada. Incluso, después se le ve corriendo por las calles con su preciado botín.