El grupo criminal era liderado por una madre que operaba junto a sus hijas en la región de Valparaíso. Tras una investigación de ocho meses por parte de la Fiscalía y la Policía de Investigaciones, 17 personas fueron detenidas en Valparaíso como parte de una red de contrabando: dentro de los detenidos hay dos carabineros activos. Los carabineros detenidos aportaban datos claves hacia la banda de contrabando, lo que les permitía escapar de los lugares donde podían ser fiscalizados, detenidos o emboscados por la policía.