Hoy, los viajeros de toda Sudamérica se enfrentaron a importantes interrupciones en los vuelos. Los principales aeropuertos de Brasil y Chile registraron numerosas cancelaciones y retrasos. En consecuencia, cientos de pasajeros vieron alterados sus planes de forma repentina. El caos se concentró en dos importantes centros de conexión aérea: el Aeropuerto Internacional de São Paulo-Congonhas, en São Paulo, y el Aeropuerto Internacional Comodoro Arturo Merino Benítez, en Santiago.