Mientras Estados Unidos muestra su poderío militar en el Caribe con buques de guerra y bombarderos B-1, China libra una batalla más discreta en América Latina: la carrera por respaldar a las startups más prometedoras de la región. Para los emprendedores latinoamericanos, la llegada de inversionistas chinos con amplios recursos en medio de una fuerte sequía de financiamiento es una buena noticia. Sin embargo, los fundadores deben ser cautelosos: en la actual rivalidad entre potencias, aceptar capital chino…