Esto, como reacción al anuncio de Freeport-McMoRan, controladora de la mina Grasberg en Indonesia, que declaró «fuerza mayor» en algunos de sus contratos tras el incidente ocurrido el pasado 8 de septiembre en la operación subterránea Ese día, un flujo repentino de material húmedo -aproximadamente 800 mil toneladas métricas- ingresó de forma violenta a varios niveles subterráneos de la mina. Hasta ahora, dos trabajadores han sido hallados sin vida y otros cinco permanecen desaparecidos…