La denuncia del restaurante Ambrosia Bistro en Las Condes puso de relieve un dolor de cabeza que suelen sufrir quienes buscan emprender en este negocio: la demora de los municipios en la entrega de patente de alcoholes. En una carta a El Mercurio, las dueñas del Ambrosia aseguraron que llevan ocho meses esperando la entrega de la patente de alcoholes -con permanentes promesas de entrega-, lo que les ha significado una facturación 40% menor a lo proyectado. «Es insostenible», manifestaron.
