Durante mucho tiempo el poder fue sinónimo de un modelo vertical, rígido, con estructuras que priorizaban la autoridad por sobre la colaboración. Pero hoy, la incorporación femenina a distintos ámbitos del mundo empresarial ha ayudado a redefinir esta idea y demostrar, en la práctica, que el poder no tiene por qué imponerse y también puede inspirar. Que liderar no es controlar, sino convocar. El VI Reporte de Indicadores de Género en las Empresas en Chile -elaborado en conjunto por el Ministerio de Hacienda…