Las llamas destruyeron barrios enteros en la región sureña del Biobío, según las autoridades locales, obligando a evacuar a miles de personas a refugios temporales. Las imágenes captaron llamas expansivas que azotaban los edificios, con un denso humo que oscurecía el horizonte bajo una densa neblina anaranjada. Edificios derrumbados y coches carbonizados se alineaban en las calles calcinadas. “En lo emocional estoy destruido”, dijo Rodrigo Vera, alcalde de Penco, una ciudad de unos 50.000 habitantes…