El Metro de Santiago trabaja en un ambicioso plan de modernización, proyecto que implica una inversión de 1.300 millones de dólares y que involucra a las líneas 1, 2, 4, 4A y 5, es decir, las más antiguas de la red. Uno de los cambios más relevantes, cuyos avances han sido compartidos por la empresa durante esta semana, tiene que ver con la instalación de puertas de andén en las 27 estaciones de la Línea 1, obras preliminares que comenzaron en la estación San Pablo.