El Papa Francisco pisó por primera vez tierras chilenas el 23 de marzo de 1960, cuando apenas tenía 24 años, como parte de su formación en la Compañía de Jesús, lo que luego lo llevó a ser el primer sumo pontífice jesuita de la historia. En la comuna de Padre Hurtado, Región Metropolitana, Jorge Mario Bergoglio vivió y realizó parte de lo que se conoce como Juniorado, una etapa de la formación jesuita conformada por estudios humanísticos, intermedia entre el Noviciado y la Filosofía, según consignó una publicación del Hogar de Cristo.
