Una nueva oleada de ataques aéreos rusos contra Ucrania ha dejado al menos 20 civiles muertos y más de 60 heridos, según informan las autoridades locales. Todas las muertes han tenido lugar en un mismo edificio de viviendas en la región de Ternópil (oeste de Ucrania), que ha quedado parcialmente derruido. Entre las víctimas mortales hay dos niños. Otras 66 personas han resultado heridas, entre ellas 16 menores, según el Servicio Estatal de Emergencias, que continúa con las labores de rescate.