Los legisladores iraníes sopesaron el domingo cómo responder a las sanciones reimpuestas por la ONU sobre su programa nuclear, que entraron en vigor en la medianoche del domingo, y un parlamentario sugirió que Teherán podría retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear. Las sanciones vuelven a congelar los activos iraníes en el extranjero, detienen los negocios de armas con Teherán y penalizan cualquier desarrollo del programa iraní de misiles balísticos, entre otras medidas.