
Vivimos rodeados de pantallas. Reuniones virtuales, notificaciones constantes, redes sociales abiertas las 24 horas. Equilibrar el tiempo offline, con el que estamos conectados parece algo casi imposible en una era en la que prima la inmediatez. Pero en este contexto, la desintoxicación digital se está convirtiendo en una tendencia que gana fuerza, especialmente entre los más jóvenes.Aunque las nuevas tecnologías han facilitado muchas cosas, también han impuesto una sensación de urgencia constante que no siempre es fácil de manejar.