Un estudio de la Universidad de Cambridge, que utilizó datos del telescopio James Webb para estudiar el exoplaneta K2-18b, encontró una posible señal de vida en su atmósfera. Los astrónomos en cuestión, detectaron huellas químicas de sulfuro de dimetilo (DMS) y/o disulfuro de dimetilo (DMDS), que en nuestro planeta solo son producidos por la vida microbiana, como el fitoplancton, por ejemplo. De acuerdo con el comunicado de Cambridge, estos resultados podrían ser “la evidencia más sólida”, a la fecha…