
Cuando una mujer está embarazada, necesita sentirse bien tanto física como emocionalmente. Es un periodo en el que no solo está preocupada por su salud, sino que también le preocupa que el bebé crezca y se desarrolle de una manera saludable. E intenta disminuir todo el posible el riesgo de sufrir alguna intoxicación o infección que pueda llegar hasta él. En todo ello, su alimentación juega un papel fundamental. Una mujer embarazada debe seguir una dieta equilibrada, como la dieta mediterránea.