Un día después de que EE.UU. anunciara que tomó la inusual medida de cerrar su oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en República Dominicana —un sitio clave en el esfuerzo de la agencia para combatir el narcotráfico en el Caribe—, un alto agente allí fue acusado de dirigir un esquema de fraude de visas.
