La situación se vislumbra oscura para todo Occidente, aunque por primera vez en décadas, la fractura social y política entre Washington y Bruselas parece más evidente y grave que nunca. En cualquier caso, la situación de EEUU no es nada halagüeña, con numerosos frentes abiertos y problemas aparentemente irresolubles: deuda, inflación y una apuesta total por la IA.
