
Lejos del ruido de los grandes centros turísticos y muy cerca del paraíso, hay un rincón del nordeste brasileño donde el tiempo parece ir más lento. Se llama São Miguel dos Milagres y es uno de esos destinos que invitan a bajar un cambio, conectar con la naturaleza y disfrutar del mar sin multitudes. Ubicado en el estado de Alagoas, a pocos kilómetros de Maragogi, este pequeño pueblo de apenas 8.000 habitantes es sinónimo de calma, playas de arena blanca y aguas transparentes. Un lugar ideal para…